El odio: fuego que impulsa
La frase ya citada como título del ensayo, es un fragmento modificado del discurso de José María Arguedas “NO SOY UN ACULTURADO”; este a pesar del tiempo transcurrido tiene aún mucho de importante en nuestros tiempos. La frase original de Arguedas es" El odio no es perturbador sino fuego que impulsa” ; la idea que muchos tienen es combatir fuego con fuego, que a los malos tienes que tratarlos mal, y que personas que sintieron odio en su trato de niños, pueden refugiarse en eso para hacer muchas barbaridades o simplemente no hacer nada ni ser nadie. Es hora que entendamos que nada de lo que pasa en esta vida es malo.
Cabe resaltar que la ideología de cada persona con respecto a este tema es de libre albedrio, y que para muchas personas la idea de odio o de un mal trato, es algo que hará a las personas caer, socavarse, rendirse y pensar que la vida no les tiene deparado algo mejor; pues Arguedas presento una forma más amplia de ver el odio, de adaptarlo a uno mismo, de caminar a su lado sin ser herido, para así aprender hasta del mismo odio que existe en este mundo.
“El cerco podía y debía ser destruido; el caudal de las dos naciones se podía y debía unir. Y el camino no tenía por qué ser, ni era posible que fuera únicamente el que se exigía con imperio de vencedores expoliadores, o sea: que la nación vencida renuncie a su alma, aunque no sea sino en la apariencia, formalmente, y tome la de los vencedores, es decir que se aculture. Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz habla en cristiano y en indio, en español y en quechua. Deseaba convertir esa realidad en lenguaje artístico y tal parece, según cierto consenso más o menos general, que lo he conseguido”
Fuente:” No soy un aculturado”-José María Arguedas
En ese fragmento recogido vemos la aceptación de Arguedas hacia las dos naciones, que en si forman solo una sola. Él tuvo la oportunidad de vivir en las dos naciones, y también viajó a muchos países, para así aprender a convertir en lenguaje escrito lo que era como individuo: un vínculo vivo, fuerte, capaz de universalizarse, de la gran nación cercada y la parte generosa, humana, de los opresores.
Ahora veamos en la historia universal, ¿Qué paso cuando el mundo se dejó llevar por el odio? Hitler y Lenin los dos más grandes y conocidos genocidas que la humanidad recuerda; estos se dejaron llevar por el odio, pero estos estuvieron en el lado contrario de la barrera. Por otro lado tenemos el ejemplo de los palestinos y judíos una historia de tal vez nunca acabar, ¿quién sabe cuándo terminara ese odio? Ese odio que llevo a la muerte a miles de personas inocentes, las cuales pagaron el precio por un odio que conocieron desde que nacieron hasta que fallecieron.
La forma más sencilla de lidiar con el odio es aprender de él, aprender de que está conformado, los motivos y razones, buscarle una solución de una forma pacífica, a veces demostrando que no es lo que los demás creen, que todas las personas somos iguales, diferentemente del estado social, raza, color de piel, grado de estudios, lugar de residencia, nacionalidad, etc. El mundo es uno solo, y todo lo que conlleva vivir en él, es por todo lo que tenemos que afrontar, de igual manera que existe el día, existe la noche, hay días en los cuales sale la luna, como también puede ser ocultada por las nubes, y de igual manera el sol; solo tengamos en cuenta que todo pasa por algo, que no hay mal que por bien no venga, y así podre decirte miles de frases más, pero ¿Qué mejor experiencia que la de uno mismo? Recuerda todos tus problemas, todas las veces que te has sentido mal, y las veces que te han tratado mal; sonríele a la vida y a esos problemas; no dejes que nadie te quite esa sonrisa, pues es tuya y de nadie más.
0 comments:
Post a Comment